10. Carne cruda o poco cocinada

La carne cruda o muy poco cocinada, como el steak tartare, puede ser muy peligrosa para los bebés y los niños pequeños (Fuente: Servicio Nacional de Salud del Reino Unido). Esto se debe a que la carne contiene ciertas bacterias que normalmente se eliminan durante el proceso de cocción, lo que hace que la carne cocinada sea segura.
Pero si la carne no se cocina adecuadamente, estas bacterias, como la E. coli, la salmonela y la campilobacteria, pueden seguir estando presentes. Pueden causar diarrea y vómitos graves, lo que provoca una deshidratación severa en bebés y niños pequeños.
También hay que seguir unas estrictas normas de higiene alimentaria al preparar y cocinar la carne para un niño, para evitar la contaminación cruzada de este tipo de bacterias.
Resumen:
Los bebés y los niños son menos capaces de combatir los peligrosos patógenos transmitidos por los alimentos, por lo que la seguridad alimentaria debe ser primordial. Evite dar carne cruda, poco hecha o poco cocida a bebés y niños, debido al riesgo muy real de intoxicación alimentaria.
Lea también: 10 maneras fáciles de hacer que las verduras sepan bien