Evita las bebidas energéticas y los refrescos con cafeína

No hace falta que le recordemos que las bebidas azucaradas, las gaseosas y las energéticas con cafeína son malas para la salud. Además de las docenas de cucharaditas de azúcar que contiene cada lata, la cafeína y otros ingredientes que aumentan la energía, como la taurina (un aminoácido), también son cuestionables.
Se sabe que la cafeína es buena para usted debido a sus numerosos compuestos antioxidantes polifenólicos que se sabe que apoyan un sistema inmunológico saludable. Pero más de una o dos tazas de café al día (preferiblemente café molido “de verdad”, no café instantáneo que puede contener sustancias químicas de procesamiento) puede perjudicar la inmunidad.
La cafeína, especialmente cuando está presente en grandes cantidades y de una sola vez, como en una bebida energética, aumenta los niveles de cortisol. El cortisol es una hormona del estrés, que nos da ese subidón después del café. Pero, como en la mayoría de las cosas, el exceso no es bueno. Los niveles altos de cortisol pueden debilitar nuestro sistema inmunitario. Además, la cafeína puede reducir la cantidad de células T producidas por el organismo. Las células T son tipos de glóbulos blancos que desempeñan un papel importante en la inmunidad.
Los refrescos dietéticos, que pueden ser sin azúcar, siguen conteniendo cafeína y edulcorantes artificiales como el aspartamo, la sacarina y la sucralosa. Todo ello puede afectar al delicado equilibrio de las bacterias intestinales, que los científicos saben ahora que son cruciales para regular el sistema inmunitario. Por lo tanto, evite todos estos tipos de bebidas si es posible.