5. Elija fuentes de proteínas magras y de origen vegetal

Las carnes rojas, como la carne de vacuno y de cordero, y las carnes procesadas, como el tocino, el jamón y las salchichas, contienen altos niveles de grasas saturadas. La carne roja procesada también está relacionada con las enfermedades del corazón.
¡Pero no tiene que hacerse vegetariano o vegano si tiene diabetes de tipo 2! Opte por cortes de carne más magros como el pavo o la pechuga de pollo (evitando la piel y las partes más oscuras y grasas como los muslos y las alas). Las proteínas animales magras también incluyen los huevos, los productos lácteos bajos en grasa y el pescado.
También puede experimentar con alimentos de origen vegetal para complementar su consumo de proteínas. Las alubias, los guisantes, los garbanzos, la quinoa, las lentejas, los frutos secos y las semillas son todos ellos ricos en proteínas y bajos en grasas saturadas. Algunos de estos alimentos de origen vegetal son también bastante ricos en hidratos de carbono, como las judías, así que tenga cuidado con ellos si quiere seguir una dieta baja en carbohidratos.
Resumen:
Las carnes rojas y procesadas tienen un alto contenido en grasas saturadas, así que opte por la pechuga de pollo o pavo, los huevos, el pescado, los productos lácteos bajos en grasa, las judías, los frutos secos y las semillas para su consumo de proteínas.