5. Sea activo

Puede que no sea lo primero en lo que piense, pero ¿sabía que la fatiga puede estar causada por la falta de ejercicio? Si se vuelve más activo, puede reducir los síntomas de la fatiga y disfrutar de más energía, especialmente si hace ejercicio con regularidad.
El ejercicio aporta una gran cantidad de beneficios para la salud, como la mejora de la circulación, una mayor proporción de músculo-grasa y el aumento de los niveles de serotonina, que mejora el estado de ánimo. Un mal estado de ánimo puede contribuir a menudo a la fatiga, al igual que la presión arterial alta, que puede verse afectada por una mala circulación. Por lo tanto, si se vuelve más activo, no sólo le hará un favor a su cuerpo, sino que ayudará a reducir los síntomas de la fatiga.
El ejercicio regular de baja intensidad, como caminar a paso ligero, es el tipo de ejercicio que se recomienda a las personas con fatiga, ya que el objetivo es estar lo suficientemente activo para despertar su sistema, pero sin agotar sus recursos energéticos. La buena noticia es que los beneficios del ejercicio no terminan ahí: cuando se mantiene activo con regularidad, su cuerpo aprende a metabolizar mejor la energía, incluso cuando está sentado.
Múltiples estudios han demostrado que existe una relación entre la actividad física y la reducción del riesgo de experimentar fatiga – un análisis de 70 estudios en los que participaron más de 6.800 personas, descubrió que el 90% encontró que el ejercicio regular reducía sus síntomas de fatiga. Si le atormenta un letargo constante, el problema podría ser que necesita ponerse en movimiento, así que pruebe a incorporar algo de ejercicio a su rutina diaria para ver si le da el impulso que tanto necesita.