6. Mejorar la función cognitiva

La función cognitiva describe las funciones del cerebro humano responsables del aprendizaje, el pensamiento, el razonamiento, la resolución de problemas, la toma de decisiones, la atención y la memoria. El cerebro necesita un flujo constante de oxígeno, sangre y nutrientes para llevar a cabo todas estas tareas que damos por sentadas.
El ejercicio aumenta nuestro ritmo cardíaco, lo que incrementa el flujo de sangre al cerebro y, por tanto, de oxígeno y nutrientes esenciales. Esto contribuye a la buena salud del cerebro y al mantenimiento de una buena función cognitiva.
Los estudios demuestran que también existe una relación entre el ejercicio y la salud del cerebro en otros aspectos. El ejercicio ayuda a reducir el riesgo de desarrollar enfermedades como la diabetes de tipo 2, la hipertensión arterial y las enfermedades cardíacas, evitando así que estas enfermedades dañen el cerebro y perjudiquen la función cognitiva.
Este estudio también demostró que el ejercicio contribuye a la salud del cerebro al reducir los niveles de inflamación que, si se hacen crónicos, pueden afectar a la función cerebral más adelante en la vida. Esto es especialmente importante para ayudar a reducir nuestro riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer u otros tipos de demencia, ya que estas condiciones están relacionadas con la inflamación crónica.