2. Avena y semillas de chía por la noche

La avena es rica en una sustancia llamada betaglucano, un tipo de fibra soluble que se disuelve en el agua de nuestros intestinos para ayudar a ralentizar el paso de los alimentos por el intestino, ralentizando la digestión y manteniéndonos saciados. Además, el betaglucano de la avena se ha asociado con beneficios para la salud del corazón al reducir el colesterol malo, o LDL.
Las semillas de chía son minúsculas, ricas en nutrientes, que absorben los líquidos y se hinchan, ayudándonos a llenarnos. Están repletas de antioxidantes que refuerzan el sistema inmunitario, fibra dietética y ácidos grasos omega-3 saludables para el corazón.
Los copos de avena son una forma sencilla de garantizar un desayuno saludable, listo para comer por la mañana. Son fáciles de preparar por la noche y se pueden dejar en la nevera durante toda la noche para que se ablanden y sean un sabroso desayuno. La adición de semillas de chía añade textura y nutrientes adicionales. Utilice leche semidesnatada o, si es vegano o no tiene productos lácteos, utilice leche de avena o de almendras rica en proteínas.
Ingredientes:
– 40 g de copos de avena o harina de avena
– 15g de semillas de chía
– 150 ml de leche de su elección
– Un puñado de bayas mixtas
Instrucciones:
– Añade la avena, las semillas de chía y la leche a un tarro Mason, mézclalo bien, cierra la tapa y déjalo en la nevera toda la noche.
– Añade tantas bayas como quieras y consúmelas inmediatamente, en tu trayecto o una vez en el trabajo.