7. Arroz integral

El arroz integral puede tardar tres veces más en cocinarse que el blanco, pero lo que se pierde en tiempo de cocción se gana en nutrientes. Al igual que el pan integral y la pasta hecha con trigo integral, el arroz integral no ha sido procesado para eliminar las capas exteriores del grano, llamadas salvado y germen.
El salvado y el germen del grano de arroz (como también el del trigo) contienen vitaminas y minerales beneficiosos, como las vitaminas B1 y B6, calcio, hierro y magnesio, que se pierden en el procesamiento del arroz blanco, donde se eliminan el salvado y el germen.
El arroz integral tiene un índice glucémico (IG) más bajo que el arroz blanco, lo que significa que no provoca un pico repentino de azúcar en la sangre y, por lo tanto, puede reducir el riesgo de desarrollar diabetes de tipo 2.
Resumen:
Una taza de arroz integral cocido contiene 36g de carbohidratos, junto con vitaminas y minerales esenciales, y es una alternativa más saludable que el arroz blanco. El arroz integral no provoca un aumento brusco de los niveles de azúcar en sangre y puede proteger contra la diabetes de tipo 2.