27. Arroz negro

El origen del arroz negro se remonta a la antigua China, donde era consumido por los chinos que creían que mejoraba los riñones, el estómago y el hígado. Llegó a ser utilizado principalmente por la élite y los ricos y era más difícil de encontrar que el arroz blanco, más barato. Hoy en día se cultiva principalmente en las regiones del noreste y del sur de la India.
Este tipo de arroz es rico en antioxidantes y su color intenso, similar al del autoproclamado superalimento, los arándanos, se debe a la presencia de altos niveles del antioxidante antocianina. El arroz negro tiene el nivel más alto de antocianina que cualquier otro arroz o grano. Desempeña un papel importante en la lucha contra las enfermedades cardiovasculares, al tiempo que ayuda a mejorar la función cerebral y a reducir la inflamación.
El arroz negro contiene mucha fibra, mucho más que el arroz blanco, al que se le han quitado sus valiosos nutrientes durante el procesamiento. También es rica en proteínas (lo que la convierte en una opción ideal para vegetarianos y veganos). Esta combinación de fibra y proteínas es ideal para mantenernos saciados, a la vez que limita la ingesta de calorías, lo que favorece la pérdida de peso como parte de una dieta y un estilo de vida saludables.