4. Alimentos etiquetados como “saludables”

En un mercado de consumo masivo, en el que tenemos literalmente la elección de alimentos al alcance de la mano y los supermercados están abiertos las 24 horas del día, los fabricantes de alimentos tienen que encontrar formas inteligentes de conseguir que elijamos sus productos. Gastan millones en creativas campañas de marketing para llamar nuestra atención.
En una época en la que muchos de nosotros tomamos decisiones conscientes y preocupadas por la salud, uno de los trucos de marketing más comunes es etiquetar un alimento como “saludable” o “natural”. Las marcas también pueden prescindir de las palabras y utilizar imágenes de campos ondulados, sol y gente sonriente y feliz con ropa deportiva.
Las investigaciones demuestran que esto nos anima a comer más de estos productos que de los que consideramos poco saludables. Además, las investigaciones demuestran que tenemos una tendencia inconsciente a sentirnos menos llenos después de comer, porque hemos evolucionado para asociar de alguna manera los alimentos poco saludables con la sensación de saciedad.
Los investigadores aún no están seguros de por qué pensamos así. Sólo recuerde, si siente hambre poco después de comer estos alimentos, podría ser su cerebro el que le está jugando una mala pasada y no tiene realmente hambre después de todo.