2. Sudar es realmente beneficioso

El hecho de que los antitranspirantes nos impidan sudar puede parecer algo bueno. Pero en realidad, el cuerpo humano necesita sudar. ¿Recuerdas el viejo dicho “los hombres sudan, las mujeres brillan”? Bueno, aparte de ser una tontería anticuada, todos sudamos y necesitamos sudar. La sudoración es nuestro sistema natural de climatización: nos ayuda a regular nuestra temperatura contribuyendo a refrescarnos. La transpiración se forma en nuestra piel y se evapora en el aire, llevándose el calor residual.
La sudoración también nos ayuda a eliminar toxinas como los metales pesados, entre ellos el arsénico, el plomo y el mercurio, que pueden entrar en el cuerpo a través de nuestra dieta, el tabaquismo y la inhalación de polución y contaminantes ambientales. Sin sudar, con el tiempo, estas toxinas podrían acumularse en nuestro cuerpo y potencialmente causar daños en nuestros órganos, incluyendo el corazón y el cerebro.