5. Limite los alimentos fritos para reducir el riesgo de infarto

¿Sabía que si fríe sus alimentos, el número de calorías de su comida será más del doble?
Los alimentos fritos están cargados de grasas saturadas y trans y son extremadamente calóricos; en otras palabras, son malos para usted. Comerlos con regularidad provoca aumento de peso, incremento de la presión arterial y riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Un estudio publicado en el British Medical Journal encontró una relación entre el consumo habitual de alimentos fritos y el aumento de la mortalidad por todas las causas. Las personas mayores corren un mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiacas, cáncer y diabetes, y como los alimentos fritos aumentan aún más este riesgo, se recomienda limitar su consumo a partir de la quinta década.
No hay nada malo en disfrutar de una comida frita ocasional, ya que una ración de patatas fritas no tendrá un impacto significativo en su salud. Pero no lo convierta en un hábito regular, o pruebe otra forma de “freír” los alimentos, utilizando una freidora de aire o friéndolos en el horno. Obtendrá resultados similares, pero reducirá la cantidad de grasas nocivas que consume. Esto se debe a que cuando fríe sus alimentos de la forma tradicional, la temperatura del aceite genera grandes cantidades de grasas trans.
Si realmente quiere disfrutar de una comida frita, puede hacerlo, pero eso no significa que no deba intentar hacerla más saludable. Si es absolutamente necesario freír, al menos asegúrese de utilizar un aceite con muchos beneficios para la salud, como el aceite de oliva, de coco o de aguacate.