Diga “no” a los pensamientos negativos

Los pensamientos negativos pueden introducirse en nuestra mente de forma inconsciente. De repente nos encontramos en un estado de ansiedad porque hemos permitido que un pensamiento negativo lleve a otro que, en nuestra mente, está a punto de provocar el estallido de la Tercera Guerra Mundial.
La clave para romper el ciclo es intentar reconocer los pensamientos negativos en cuanto aparecen. Pregúntate si este pensamiento es realmente realista o si estás reaccionando de forma exagerada a un acontecimiento que acaba de ocurrir o a una situación que está en curso. Lo más probable es que, al cuestionar tus pensamientos, te des cuenta de que quizá no sea el momento adecuado para plantearte este problema. Puede que haya tenido un largo día de trabajo, que se haya saltado la comida o que haya pasado una mala noche. Mira el problema con ojos nuevos y dite a ti mismo que una experiencia negativa no lleva a otra. Elige la positividad y avanza, con pequeños pasos.
Hay muchas fuentes externas que pueden crear negatividad. Quizás una página que miras todos los días en Facebook o una canción triste en particular que escuchas, o incluso colegas o amigos negativos. Determina cuáles son tus fuentes negativas y comprométete a eliminar al menos una de tu vida cada semana.