7. Favorece la salud intestinal

El área de la investigación intestinal está entrando en una época apasionante, con investigadores que descubren el vínculo entre una buena salud intestinal y un buen bienestar general, incluida la salud de nuestro sistema inmunológico y nuestra salud mental.
Nuestro intestino alberga billones de bacterias y virus, que en conjunto se conocen como la microbiota (a veces denominada microbioma). Cuanto más próspera y diversa sea nuestra microbiota, mejor será la salud de nuestro intestino, nuestra digestión y nuestro bienestar general.
Los probióticos son bacterias buenas que ayudan a completar nuestro microbioma y están ampliamente disponibles en forma de bebidas de yogur y complementos alimenticios. Los prebióticos, por su parte, son alimentos fibrosos o fermentados que alimentan la microbiota, ayudándola a prosperar.
Las manzanas contienen una fibra prebiótica llamada pectina. La pectina es otro tipo de fibra soluble que se mezcla con el agua del intestino para formar un gel, y ralentiza el movimiento de los alimentos a través del intestino, ayudando a mantenernos saciados durante más tiempo y a que nuestros intestinos estén sanos.
Pero no sólo eso, la pectina llega al intestino en forma no digerida y, una vez allí, alimenta las bacterias buenas y los virus, apoyando la salud de la microbiota. Las investigaciones han relacionado esto con un menor riesgo de enfermedades crónicas como la obesidad, la diabetes de tipo 2, las cardiopatías e incluso ciertos tipos de cáncer.
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