¿Las dietas cetogénicas pueden ayudar a perder peso?

La fuente de combustible preferida de nuestro cuerpo es la glucosa, un tipo de azúcar que proviene de los carbohidratos de nuestra dieta. Cuando comemos hidratos de carbono, nuestro cuerpo los descompone en azúcares, incluida la glucosa. Nuestro cuerpo, y nuestro cerebro, utilizan entonces esta glucosa como combustible y energía.
Cuando evitamos comer carbohidratos, nuestro cuerpo entra en un estado metabólico llamado ketosis. Esto significa que en lugar de utilizar la glucosa para obtener energía, nuestro cuerpo se ve obligado a utilizar la grasa y, a su vez, nuestro cuerpo se vuelve muy bueno para quemar grasa. El hígado también convierte la grasa en sustancias llamadas ketonas, que el cerebro utiliza como combustible.
Por lo tanto, aunque consumamos más grasa, la quemamos más rápidamente. Esta es la principal razón para seguir una dieta cetogénica: perder peso.
Los estudios han demostrado que una dieta keto puede ser tan eficaz, si no más, para perder peso que seguir una dieta baja en grasas. Es más, una dieta keto también puede proteger contra el desarrollo de enfermedades del estilo de vida que se asocian con la obesidad, como la presión arterial alta, el colesterol alto y la diabetes de tipo 2.
Un estudio llegó a la conclusión de que los participantes perdieron casi cinco veces más grasa corporal en ocho semanas con la dieta keto que los que seguían una dieta baja en grasas. Se cree que esto se debe a la disminución del azúcar en sangre mejorando la sensibilidad a la insulina.