Cómo comer arándanos

Los arándanos son deliciosamente dulces, pero bajos en calorías. Esto los convierte en un alimento perfecto si se le antoja algo dulce pero saludable. Versátiles y sabrosas, utilícelas en batidos de arándanos, en magdalenas de arándanos o espolvoreadas sobre tortitas.
Su pequeño tamaño las hace muy prácticas: ponga un puñado en una bandeja con nueces, anacardos y pipas de calabaza y tendrá el tentempié perfecto para la tarde sobre la marcha o en la oficina.
También puede comprarlos congelados (o congelados en casa si ha comprado demasiados para comerlos frescos). Los arándanos congelados son excelentes en un batido antes o después de un entrenamiento.
Utilice su proteína en polvo favorita (la proteína de suero de leche es muy popular, o pruebe los polvos de proteína de cáñamo o guisante si evita los lácteos), añada un plátano picado, una cucharadita colmada de mantequilla de frutos secos y un puñado de arándanos. Añada 200 ml de leche o de leche desnatada de su elección, bata y listo. Esta es también una gran idea para el desayuno si tiene poco tiempo.
También existen polvos de arándanos: se trata de productos concentrados de arándanos liofilizados, repletos de nutrientes que pueden añadirse a un batido. Sólo asegúrese de que los arándanos congelados o en polvo comprados en la tienda no contengan azúcares añadidos.
Si le gustan los panecillos, sáquele partido a las vitaminas y los antioxidantes añadiendo un puñado de arándanos frescos (no congelados, ya que se ablandarán) a la mezcla antes de hornearlos. ¡Las magdalenas de arándanos son una de las favoritas aquí en Health Natural!
Lea también: 8 recetas de batidos saludables para el desayuno