Por qué debe hidratarse

Cada día nuestra piel hace su trabajo, protegiéndonos y regulando procesos corporales como la temperatura y los niveles de líquidos. También experimenta un importante proceso de reparación y renovación por la noche, empujando nuevas células cutáneas a la superficie para sustituir a las viejas y muertas (las células cutáneas duran unos 30 días antes de morir).
Pero si no la hidratamos con regularidad, si nos deshidratamos, si tenemos la piel seca por naturaleza o si la barrera cutánea está comprometida, como en la psoriasis o el eccema, necesitará un poco de ayuda.
La piel seca y deshidratada es esencialmente una piel que ha perdido humedad o que no produce suficiente sebo. El sebo es una sustancia aceitosa, parecida a la cera, que producen las glándulas sebáceas, o glándulas sebáceas, de la piel para protegerla. La piel seca puede resultar áspera, tirante, con picores, incómoda y escamosa, lo que puede provocar supuración, hemorragias e inflamación.
Por lo tanto, la prevención de la piel seca es esencial. Es importante hidratar tanto el rostro como el cuerpo todos los días, utilizando para el rostro productos específicamente diseñados para la piel del rostro y lo mismo para el cuerpo. La piel del rostro es más fina y contiene más glándulas sebáceas que la piel del cuerpo, por lo que tiene necesidades diferentes. La piel del cuerpo, por ejemplo, puede tolerar una crema más pesada y grasa.
Descubramos ahora los beneficios de la hidratación diaria.