8. Limite los alimentos refinados y el alcohol

Se sabe que los alimentos refinados, como la harina blanca, los refrescos y las galletas, empeoran los síntomas del SII, al igual que la cafeína y el alcohol, que se ha demostrado que desencadenan brotes. Los productos lácteos, los alimentos fritos, una dieta rica en proteínas y un exceso de fibra insoluble también pueden causar problemas gastrointestinales. Si padece el síndrome del intestino irritable, evitar estos alimentos y bebidas puede suponer una mejora significativa de sus síntomas.
Si no está seguro de qué alimentos empeoran su síndrome del intestino irritable, ¿por qué no prueba a eliminarlos uno a uno para ver si esto supone una diferencia en la gravedad de sus síntomas? Si observa una mejora, sabrá que ha identificado al menos uno de los culpables de su síndrome del intestino irritable y podrá seguir experimentando para ver si encuentra más. Los científicos han descubierto que seguir la dieta FODMAP, una dieta baja en carbohidratos fermentables, puede ayudar a mejorar los síntomas, aunque puede ser extremadamente restrictiva e incluso puede no ser necesaria para todas las personas con SII.