Elige un estilo de vida saludable

Además de la buena alimentación y el ejercicio regular, las elecciones de estilo de vida que hacemos también pueden tener un impacto en nuestro sistema inmunológico. Dos de los principales factores a tener en cuenta son la cantidad de alcohol que consumimos y si fumamos o no.
Las recomendaciones sobre el tabaquismo son sencillas: no lo hagas. El tabaquismo desencadena la liberación de citoquinas proinflamatorias que, como hemos aprendido anteriormente, pueden provocar inflamación y un sistema inmunitario debilitado. El tabaquismo también provoca una respuesta inflamatoria crónica en los pulmones que, con el tiempo, se acumula y provoca la destrucción de los tejidos y la liberación de otras moléculas inflamatorias que debilitan la inmunidad.
El uso seguro del alcohol no está tan claro. Algunos sostienen que no hay un nivel seguro de alcohol, mientras que otros sostienen lo contrario. Las directrices de las organizaciones sanitarias sobre el alcohol establecen que debemos evitar beber más de 14 unidades a la semana y tener al menos cuatro días sin alcohol por semana.
Los investigadores han descubierto que el consumo excesivo de alcohol puede “embotar” la actividad de los glóbulos blancos llamados monocitos, que desempeñan un papel importante en la inmunidad. El alcohol reduce la cantidad de interferón, una sustancia química que combate el virus, que pueden producir los monocitos. Por ello, mantenga su consumo de alcohol al mínimo y tome medidas para dejar de fumar si fuma.