Toma suplementos

A veces no es posible llevar una dieta sana y equilibrada. El estrés, los compromisos laborales y familiares, la vida social y la falta de tiempo para cocinar pueden hacernos perder nuestras mejores intenciones. Por eso muchas personas recurren a los complementos alimenticios para reforzar una dieta carente de vitaminas y minerales. (Aunque nunca deben sustituirse por una dieta variada y equilibrada).
En invierno, cuando los virus del resfriado y la gripe hacen estragos, y en un momento sin precedentes como éste en el que todos hacemos lo posible por mantenernos sanos, los suplementos pueden ser especialmente beneficiosos. En particular, las vitaminas C y D, el zinc, la equinácea y la cúrcuma.
Vitamina C es una vitamina hidrosoluble que ayuda a mantener una buena inmunidad mejorando la función de los glóbulos blancos. Si sólo tomas un suplemento para ayudar a tu sistema inmunitario, asegúrate de que sea vitamina C.
La vitamina D es una vitamina liposoluble que obtenemos principalmente de la luz solar que incide en la piel. Durante los meses más oscuros es aconsejable tomar un suplemento de vitamina D, ya que se cree que todos tenemos una deficiencia de la misma.
Zinc es un mineral que apoya el trabajo de los glóbulos blancos cuando responden a la infección. Los estudios demuestran que los suplementos de zinc pueden reducir la duración de los síntomas del resfriado hasta en un 33%.
Echinacea es una planta por la que juro. La ciencia todavía es incompleta, pero algunos estudios muestran que la equinácea puede tener un efecto protector leve contra las infecciones del tracto respiratorio superior. Al menos en mi caso, mantengo los resfriados a raya tomando una tintura diaria de Echinacea.
La cúrcuma es la especia que da al curry su color amarillo dorado, y está repleta de compuestos antiinflamatorios, en particular la curcumina. Actualmente es objeto de numerosos estudios científicos, y ya ha demostrado su eficacia en el apoyo al sistema inmunitario.