Mantente hidratado

El agua no sólo es eficaz para mantener nuestras manos limpias. Beber suficiente agua para estar bien hidratado también tiene un efecto positivo en el sistema inmunitario. Si ya estamos enfermos, el cuerpo necesita muchos líquidos para asegurar que se mantenga el equilibrio electrolítico de sales y azúcares. De lo contrario, podemos deshidratarnos y aletargarnos rápidamente.
Pero para evitar enfermar, también es importante mantenerse hidratado. Como verás en la sección sobre humidificadores más adelante, las fosas nasales necesitan humedad para evitar la inhalación de bacterias y virus patógenos que pueden enfermarnos. Cuanto más humedad tengamos, mejor podrá defenderse nuestra cavidad nasal de los gérmenes.
El agua también garantiza el buen funcionamiento de nuestros riñones. Cuanta más agua bebemos, más toxinas eliminan nuestros riñones en la orina, lo que significa que nuestro sistema inmunitario tiene menos trabajo para defenderse de estas toxinas. El agua también ayuda al cuerpo a producir líquido linfático, que forma parte del sistema inmunitario responsable de eliminar las toxinas. El té verde también es excelente para mantenernos hidratados y está lleno de antioxidantes que refuerzan el sistema inmunitario.