7. Reduzca su consumo de sal

Tener diabetes de tipo 2, o estar en riesgo de desarrollarla, puede significar que también es más probable que sufra otros problemas de salud, como hipertensión, enfermedades cardíacas y derrames cerebrales.
El consumo regular de alimentos con alto contenido en sal puede provocar una presión arterial alta, lo que a su vez puede aumentar el riesgo de padecer enfermedades cardíacas y derrames cerebrales. Se recomienda no consumir más de 6g (1 cucharadita) de sal al día. Por lo tanto, es mejor limitar la ingesta de alimentos con alto contenido en sal, como el beicon, el jamón y otras carnes procesadas, los frutos secos y las patatas fritas saladas, las aceitunas, los encurtidos, las salsas y los caldos, el queso y la salsa de soja.
En su lugar, intente experimentar en la cocina haciendo comidas desde cero con ingredientes frescos, y evite añadir sal durante la cocción y en la mesa. También puede divertirse probando diferentes hierbas y especias para condimentar las cosas y, por supuesto, ¡la pimienta negra!
Resumen:
Es mejor limitar los alimentos con alto contenido en sal, incluyendo las carnes procesadas, los platos preparados, las salsas y algunos aperitivos. Las hierbas y especias frescas o secas pueden ser útiles para añadir sabor.