1. Potenciadores del estado de ánimo

Los beneficios del ejercicio para mejorar el estado de ánimo son obvios para cualquier persona que haya hecho ejercicio, quizás no antes o durante, pero esa sensación posterior al ejercicio es un verdadero zumbido mental. Es una sensación de logro, pero también hay algo más biológico en juego. El ejercicio libera unas sustancias químicas beneficiosas llamadas endorfinas, que nos ayudan a sentirnos más positivos e incluso pueden ayudarnos a percibir menos dolor.
Un estudio de 2013 publicado en la revista Frontiers in Psychiatry, descubrió que el ejercicio regular puede alterar las áreas del cerebro encargadas de regular el estrés y la ansiedad. El mismo estudio descubrió que mantenerse activo ayuda al cerebro a ser más receptivo a la serotonina y la norepinefrina, hormonas que pueden ayudar a aliviar los síntomas de la depresión. Los autores del estudio también descubrieron que las personas con ansiedad podían controlar mejor sus síntomas después de hacer ejercicio.
El ejercicio a diferentes intensidades tampoco pareció tener impactos significativamente diferentes, lo que sugiere que la actividad de ligera a moderada puede ser eficaz para mejorar el estado de ánimo. Otro estudio realizado en 2016 parece confirmar estos resultados. Este estudio concluyó que el ejercicio de cualquier intensidad mejoraba significativamente los sentimientos de depresión, independientemente de si el ejercicio era de intensidad ligera, moderada o fuerte.
Lo contrario también es cierto. En un estudio de 2011, los investigadores descubrieron que las personas que hacían ejercicio con regularidad informaban de un estado de ánimo significativamente más bajo si dejaban de hacerlo, incluso durante solo dos semanas.