2. Refrescos

Los refrescos tienen un alto contenido en azúcar, lo que no es bueno después del ejercicio, porque interfieren en el proceso de quema de grasas que se produce cuando hemos quemado mucho combustible durante el ejercicio.
“Ah, pero yo bebo refrescos de dieta”, ¡escuchamos tu argumento! Los edulcorantes artificiales tampoco son buenos después del ejercicio, ya que simplemente no son alimentos reales y nuestro cuerpo necesita alimentarse adecuadamente con ingredientes reales y saludables.
Además, las bebidas gaseosas como los refrescos de cola, las limonadas y las bebidas dietéticas también son fuentes de hinchazón, ya que todo el gas queda atrapado en nuestro sistema digestivo. También suelen tener un alto contenido en cafeína, que es un diurético y nos deshidrata, cuando probablemente ya estamos sufriendo una leve deshidratación por el ejercicio.
Resumen:
Evite los refrescos azucarados, endulzados artificialmente, con gas y cargados de cafeína después del ejercicio y rehidrátese eficazmente con agua corriente.