9. Cebollas y ajos

Los ajos y las cebollas son alliums, por lo que se desarrollan mejor en un ambiente con poca humedad, y por esta razón no debe guardarlos en el frigorífico. Aunque el interior de su frigorífico sea fresco, también es extremadamente húmedo y esto favorece que las cebollas y los ajos se deterioren mucho más rápido que si se guardaran fuera de la nevera.
Si guarda el ajo en el frigorífico, también puede hacer que brote y se estropee y, aunque sigue siendo seguro comer ajo germinado, el bulbo quedará inservible antes. Si refrigera cebollas o ajos, descubrirá que se ablandan antes y, además, pueden enmohecerse y adquirir un olor rancio. Los alliums necesitan mantenerse crujientes, así que guárdelos en un lugar fresco y seco, preferiblemente que esté entre 45-55 F. Un lugar ideal sería dentro de un armario que no tenga mucha humedad ni exposición a la luz.
El único momento en que debe refrigerar las cebollas y los ajos es cuando ya han sido cocinados o cortados en rodajas y entonces debe guardarlos directamente en el frigorífico. La excepción son las cebolletas, que se conservan mejor cuando se guardan en el frigorífico, pero primero hay que poner los tallos en agua y luego cubrirlos con plástico, ya que así se mantendrán más frescas durante unos días.