Deja de procrastinar

La procrastinación es un problema común para las personas con ansiedad. El mismo proyecto importante lleva seis semanas en tu lista de tareas y todavía no lo has empezado. Es el proyecto del que depende su carrera, así que ¿por qué no se hace? La razón más común es el perfeccionismo y el miedo a que su proyecto no esté a la altura de lo que se espera de él. Has decidido que el éxito no está garantizado, así que retrasas el inicio del proyecto para evitar posibles decepciones.
La solución es elaborar un plan paso a paso, para que la tarea no sea tan desalentadora. Cuando empieces a dar el primer paso, te darás cuenta de que puedes hacerlo. Sentirás una sensación de satisfacción y la ansiedad se desvanecerá a medida que vayas avanzando en los pequeños pasos. Incentivarse cuando se procrastina una tarea. Por ejemplo, dígase a sí mismo que cuando lo termine podrá pagar una factura, ir al teatro o hacer un depósito para unas vacaciones.
Otra forma de evitar la procrastinación es imaginar lo bien que te sentirás cuando hayas terminado un proyecto o hayas acudido a esa cita con el dentista. Visualiza que te sientes feliz y aliviado de que la tarea esté hecha.