Duerme lo suficiente

La ansiedad y las noches de insomnio van desgraciadamente de la mano. La falta de sueño conduce a un sinfín de problemas negativos además de la ansiedad. No pensamos con claridad, nuestra concentración y capacidad de atención se resienten y nos falta energía para afrontar el día. Dormir lo suficiente es esencial para ayudar a combatir la ansiedad y promover la buena salud en general.
Todos necesitamos una buena noche de sueño, pero la cantidad de sueño que obtenemos varía de una persona a otra. Los médicos y los psicólogos creen que los adultos deben dormir entre siete y nueve horas por noche y rechazan totalmente el “hecho” a menudo afirmado de que a medida que envejecemos necesitamos dormir menos.
Para desarrollar un patrón de sueño sostenible, ponga en práctica una rutina personalizada a la hora de acostarse:
Levántate y acuéstate a la misma hora todos los días, incluidos los fines de semana.
No tomar cafeína ni alcohol a última hora de la tarde.
-Apagar el teléfono, el portátil y la televisión durante al menos 30 minutos antes de intentar dormir -Leer un libro o escribir en su diario.
Ejercicio durante el día
Practicar ejercicios de respiración profunda durante el día
Mantenga su habitación fresca, libre de luz y quizás con una aplicación para dormir de fondo.