6. Pruebe la acupuntura

La acupuntura es una de las terapias más antiguas del mundo, ya que se originó en China hace más de dos milenios. Los acupuntores tratan a los pacientes insertando agujas ultrafinas a lo largo de puntos específicos del cuerpo, en lugares conocidos como meridianos o puntos energéticos clave. Se cree que esto estimula estos puntos de los meridianos y alivia los síntomas de dolencias tanto mentales como físicas, desde la depresión y la ansiedad hasta los problemas de hígado, corazón y diabetes.
Un estudio descubrió que la acupuntura también puede ayudar a aliviar los síntomas del síndrome del intestino irritable. Es especialmente eficaz para reducir el dolor de estómago y la diarrea cuando se combina con la moxibustión, que consiste en quemar artemisa seca sobre la piel de una persona o cerca de ella. Estos resultados podrían ser una gran noticia para los afectados por el síndrome del intestino irritable, ya que el 96,7% de los participantes en el estudio vieron una mejora de sus síntomas, y muchos informaron de que se habían curado por completo, ¡sin recaídas!